DECLARACION DE BANGKOK DE LA ICM
"Empleo para todos y justicia para todos" - Los miembros de la ICM luchan cada día por la
justicia para todos y el empleo para todos. De Qatar a Panamá, hasta Uganda, de IKEA a
Holcim, hasta Lafarge, los miembros de la ICM están en primera línea defendiendo la
justicia social. Las consecuencias adversas y persistentes de la política neoliberal sirven
para recordarnos a todos que la medida final del éxito de cualquier economía o de cualquier
gobierno no depende del número de multimillonarios en la población o del tamaño del PNB.
Son las capacidades, el conocimiento y las habilidades de la fuerza de trabajo los que
generan la prosperidad de una sociedad. Estos trabajadores y trabajadoras tienen derecho
a su parte de la riqueza de la sociedad.

El capital global no reglamentado ha propiciado un malestar social y civil, refugiados
económicos y la crisis climática. El trabajo decente está en declive, mientras que la pobreza
va en aumento. La brecha entre los ricos y los pobres sigue creciendo. La desigualdad
tiende a atrapar a las generaciones más jóvenes en la pobreza. En muchos países del
mundo la generación más joven se enfrenta a un futuro aún más inestable que el de la
generación de sus padres.

La lucha contra los sindicatos y el hecho de ignorarlos conducen a retrocesos sociales.
Nuestros sindicatos colaboran más que nunca en los cinco continentes para conseguir
empleo para todos y justicia para todos. Eso significa hacer reivindicaciones conjuntas con
respecto al acceso equitativo a un empleo digno, a un salario digno, suficiente para llevar
una vida digna, a horas de trabajo adecuadas, a la salud y la seguridad y a la protección
social. Solamente en los países en los que es posible la libertad sindical y la actividad
sindical puede lograrse esto.

En primer lugar - vamos a luchar por una política justa, social y sostenible. Los gobiernos
deben invertir: en infraestructura, innovación, investigación y en desarrollo, así como en
educación y en formación. Para financiar esto, van a tener que pagar los adinerados. Los
sindicatos deben ser actores sociales y políticos en la sociedad.

En segundo lugar - exigimos que se respeten los derechos sindicales. Estamos siendo
atacados y cotidianamente luchamos por el derecho a pertenecer a un sindicato y tener la
protección de un convenio colectivo. Es imperativo que creemos sindicatos más fuertes en
todos los países del mundo y que aumentemos el número de miembros. Ya no debe ser
asesinando ningún sindicalista más, sea en Colombia o en cualquier otro lugar en el mundo.
Ningún trabajador debe perder su trabajo por hacer uso de su libertad sindical.

Los sindicatos afiliados de la ICM lucharán unidos y solidarios con sus 12 millones de